Terror

Frankenstein: o Resumo do Classico de Mary Shelley

Numa noite de novembro, à luz de uma vela quase morta, a coisa abriu o olho. Victor passara meses costurando vida sobre a morte, e agora, ao ver aquele olho amarelo se mover, fugiu. Mas o que se cria não se desfaz. E no fim da fuga, esperando nos gelos do fim do mundo, havia sempre uma sombra alta, paciente, chamando seu nome.

Jonathan MachadoJonathan Machado
4 min de leitura789 palavras

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A1 · Iniciante
PT

Genebra dormia sob a neve quando Victor Frankenstein era ainda menino, e já então ele olhava demais para as coisas que os outros temiam. Gostava do relâmpago que partia o carvalho ao meio, do calor que devorava a lenha, do segredo que parecia se esconder atrás de tudo o que vivia e tudo o que morria. A mãe o beijava na testa e dizia para dormir. Mas, no escuro do quarto, o menino ficava de olhos abertos, perguntando uma só coisa, sempre a mesma: por que os mortos não voltam.

ES

Ginebra dormía bajo la cuando Victor Frankenstein era todavía un niño, y ya entonces miraba demasiado las cosas que los demás temían. Le gustaba el relámpago que partía el roble en dos, el calor que devoraba la leña, el secreto que parecía esconderse detrás de todo lo que vivía y todo lo que moría. Su madre lo besaba en la frente y le decía que durmiera. Pero, en la oscuridad del cuarto, el niño se quedaba con los s abiertos, preguntando una sola cosa, siempre la misma: por qué los muertos no vuelven.

PT

Os anos passaram e a pergunta cresceu com ele. Quando a mãe morreu de febre, Victor não chorou como os outros: ficou parado diante do corpo frio, sentindo a injustiça do silêncio. Foi estudar longe, em Ingolstadt, e ali, entre frascos e velhos livros proibidos, mergulhou numa ideia que não largava mais. Se a vida era apenas uma faísca, pensava, então uma faísca podia ser acesa de novo. Trabalhou meses sozinho, à luz de velas, e ninguém soube o que ele fazia naquele quarto fechado no alto da casa.

ES

Pasaron los años y la pregunta creció con él. Cuando su madre murió de fiebre, Victor no lloró como los demás: se quedó quieto ante el cuerpo frío, sintiendo la injusticia del silencio. Se fue a estudiar lejos, a Ingolstadt, y allí, entre frascos y viejos libros prohibidos, se hundió en una idea que ya no lo soltaba. Si la vida era una , pensaba, entonces una podía encenderse de nuevo. Trabajó meses , a la luz de las velas, y nadie supo lo que hacía en aquel cuarto cerrado en lo alto de la casa.

PT

Ele juntou o que a decência manda esquecer. Visitou lugares de morte que prefiro não nomear, recolheu o que precisava e voltou correndo pelas ruas vazias, com o coração batendo de medo e de esperança. Sobre a mesa, sob um lençol, foi tomando forma uma figura grande, alta demais, feita de partes que um dia foram de muitos. Victor escolheu cada traço para que fosse belo. Não percebeu, na febre do trabalho, que estava costurando algo que o mundo nunca havia visto.

ES

Reunió lo que la decencia manda olvidar. Visitó lugares de que prefiero no nombrar, recogió lo que necesitaba y volvió corriendo por las calles vacías, con el corazón latiendo de y de esperanza. Sobre la mesa, bajo una sábana, fue tomando forma una figura grande, demasiado alta, hecha de partes que un día fueron de muchos. Victor eligió cada rasgo para que fuera hermoso. No notó, en la fiebre del trabajo, que estaba cosiendo algo que el mundo nunca había visto.

PT

Foi numa noite de novembro, a chuva batendo nas vidraças, que aconteceu. A vela já era quase só fumaça quando Victor viu o peito da criatura subir e descer. Um olho se abriu. Era um olho amarelo, aguado, e fixou-se nele com uma calma terrível. A respiração da coisa encheu o quarto, lenta, úmida. E então Victor, que sonhara com aquilo a vida inteira, sentiu o horror subir pela garganta como água gelada.

ES

Fue en una noche de noviembre, con la lluvia golpeando los cristales, cuando ocurrió. La vela ya era casi humo cuando Victor vio el pecho de la subir y bajar. Un se abrió. Era un amarillo, acuoso, y se fijó en él con una calma terrible. La respiración de la cosa llenó el cuarto, lenta, húmeda. Y entonces Victor, que había soñado con aquello toda la vida, sintió el horror subir por la garganta como agua helada.

PT

Ele fugiu. Saiu do quarto, desceu as escadas, andou pela cidade no escuro sem destino, repetindo para si mesmo que não, que aquilo não podia ter acontecido. Quando voltou, de manhã, tremendo, a porta do quarto estava aberta e a mesa, vazia. A criatura havia partido. Victor caiu doente por semanas, queimando em febre, e em cada sonho via aquele olho amarelo se abrindo de novo. Disse a si mesmo que estava livre. Não estava.

ES

Huyó. Salió del cuarto, bajó las escaleras, anduvo por la ciudad en la oscuridad sin rumbo, repitiéndose a sí mismo que no, que aquello no podía haber pasado. Cuando volvió, por la mañana, temblando, la del cuarto estaba abierta y la mesa, vacía. La se había marchado. Victor cayó enfermo durante semanas, ardiendo de fiebre, y en cada sueño veía aquel amarillo abrirse de nuevo. Se dijo que estaba libre. No lo estaba.

PT

Longe dali, sozinha pela primeira vez, a criatura aprendia o mundo do zero. Sentiu fome, frio, o ardor do sol e a dor da chuva. Aprendeu que o fogo aquece e queima, que a água mata a sede, que a noite esconde. Mas, acima de tudo, aprendeu uma coisa cruel: que toda vez que um rosto humano a via, esse rosto gritava. Crianças fugiam. Homens jogavam pedras. Ela, que nada havia feito, era odiada só por existir.

ES

Lejos de allí, sola por primera vez, la aprendía el mundo desde cero. Sintió hambre, frío, el ardor del sol y el dolor de la lluvia. Aprendió que el calienta y quema, que el agua mata la sed, que la noche esconde. Pero, por encima de todo, aprendió una cosa cruel: que cada vez que un rostro humano la veía, ese rostro gritaba. Los niños huían. Los hombres tiraban piedras. Ella, que nada había hecho, era odiada por existir.

PT

Encontrou abrigo num barraco encostado numa casa de camponeses pobres e, por uma fresta, passou a espiá-los durante meses. Viu o velho cego tocar um instrumento, viu os filhos sorrirem, viu o amor passar de mão em mão como pão. Em segredo, à noite, a criatura cortava lenha para eles e deixava na porta. E, ouvindo-os falar, aprendeu a língua dos homens, aprendeu palavras como pai, irmã, e a mais terrível de todas: sozinho. Começou a sonhar que talvez, talvez, houvesse um lugar para ela também.

ES

Encontró refugio en un cobertizo pegado a una casa de campesinos pobres y, por una rendija, se puso a espiarlos durante meses. Vio al viejo ciego tocar un instrumento, vio a los hijos sonreír, vio el amor pasar de mano en mano como el pan. En secreto, de noche, la cortaba leña para ellos y la dejaba en la . Y, oyéndolos hablar, aprendió la lengua de los hombres, aprendió palabras como padre, hermana, y la más terrible de todas: . Empezó a soñar que tal vez, tal vez, hubiera un lugar para ella también.

PT

Numa tarde, juntou coragem e entrou. Falou primeiro com o velho cego, que não podia se assustar com seu rosto, e o velho o ouviu com bondade. Por um instante houve algo quente no peito da criatura, parecido com esperança. Mas os jovens voltaram cedo, viram aquela figura ajoelhada e gritaram de pavor. Espancaram-na, expulsaram-na, fugiram da casa para nunca mais voltar. E ali, na neve, diante da porta fechada, algo dentro da criatura se quebrou para sempre.

ES

Una tarde, juntó valor y entró. Habló primero con el viejo ciego, que no podía asustarse de su rostro, y el viejo lo escuchó con bondad. Por un instante hubo algo cálido en el pecho de la , parecido a la esperanza. Pero los jóvenes volvieron temprano, vieron aquella figura arrodillada y gritaron de pavor. La golpearon, la echaron, huyeron de la casa para no volver jamás. Y allí, en la , ante la cerrada, algo dentro de la se rompió para siempre.

PT

Foi então que ela parou de pedir e começou a procurar. Pelo nome que tinha lido num diário esquecido no bolso de uma roupa, soube quem a havia feito, e jurou encontrá-lo. Atravessou montanhas, mares de gelo, vilarejos que fechavam as portas. Não sentia mais frio. Carregava dentro de si uma só pergunta, agora virada do avesso: por que me trouxe à vida, se não para me odiar. E essa pergunta tinha um endereço. O endereço era Victor.

ES

Fue entonces cuando dejó de pedir y empezó a buscar. Por el nombre que había leído en un diario olvidado en el bolsillo de una ropa, supo quién la había hecho, y juró encontrarlo. Cruzó montañas, mares de , pueblos que cerraban las s. Ya no sentía frío. Llevaba dentro de sí una sola pregunta, ahora del revés: por qué me trajiste a la vida, si no era para odiarme. Y esa pregunta tenía una dirección. La dirección era Victor.

PT

Eles se encontraram num mar de gelo, entre as montanhas, o vento uivando entre os dois. Victor quis fugir, quis amaldiçoar, mas a criatura ergueu a mão e falou, e sua voz era calma, quase suave, e por isso mesmo mais assustadora. Contou tudo: a fome, a solidão, as pedras, a porta fechada. E então pediu uma única coisa. Faça outra como eu, disse. Uma companheira, para que eu não esteja sozinho no mundo, e juro que desaparecemos para sempre, onde nenhum homem nos veja.

ES

Se encontraron en un mar de , entre las montañas, con el viento aullando entre los dos. Victor quiso huir, quiso maldecir, pero la levantó la mano y habló, y su voz era tranquila, casi suave, y por eso mismo más espantosa. Lo contó todo: el hambre, la soledad, las piedras, la cerrada. Y entonces pidió una sola cosa. Haz otra como yo, dijo. Una compañera, para que no esté en el mundo, y juro que desaparecemos para siempre, donde ningún hombre nos vea.

PT

Victor hesitou, e a hesitação foi seu erro. Levou a criatura consigo em pensamento por meses, começou a trabalhar de novo, numa ilha deserta do norte, montando um segundo corpo sob a luz fria. Mas, quando a coisa estava quase pronta, parou com as mãos tremendo. E se ela odiasse mais ainda. E se os dois enchessem o mundo de sombras como aquela. Numa noite, com a criatura observando da janela pelo vidro escuro, Victor destruiu a segunda figura diante de seus olhos. E viu, na escuridão, aquele olho amarelo arder de uma dor que virou ódio.

ES

Victor dudó, y la duda fue su error. Cargó con la en su pensamiento durante meses, empezó a trabajar de nuevo, en una isla desierta del norte, montando un segundo cuerpo bajo la luz fría. Pero, cuando la cosa estaba casi lista, se detuvo con las manos temblando. Y si ella odiaba todavía más. Y si los dos llenaban el mundo de s como aquella. Una noche, con la observando desde la ventana por el vidrio oscuro, Victor destruyó la segunda figura ante sus s. Y vio, en la oscuridad, aquel amarillo arder de un dolor que se volvió odio.

PT

Eu estarei com você na sua noite de núpcias, disse a criatura, e desapareceu. Victor não entendeu, ou não quis entender. Voltou para casa, casou-se com a mulher que amava desde menino, e quis acreditar que a sombra havia ido embora. Mas a promessa não era ameaça contra ele. Era contra tudo o que ele amava. Um por um, os que estavam perto de Victor foram caindo no silêncio, e cada perda trazia, deixada por perto, a marca de mãos grandes demais para serem humanas.

ES

Estaré contigo en tu noche de bodas, dijo la , y desapareció. Victor no entendió, o no quiso entender. Volvió a casa, se casó con la mujer que amaba desde niño, y quiso creer que la se había ido. Pero la promesa no era una amenaza contra él. Era contra todo lo que él amaba. Uno por uno, los que estaban cerca de Victor fueron cayendo en el silencio, y cada pérdida traía, dejada cerca, la marca de unas manos demasiado grandes para ser humanas.

PT

Quando não restou mais nada para tirar dele, Victor entendeu enfim que perseguir e ser perseguido haviam se tornado a mesma coisa. Vendeu o que tinha, abandonou tudo, e seguiu a criatura para o norte, sempre para o norte, atrás de pegadas grandes na neve que pareciam esperá-lo. O frio comia seus dedos. A fome o consumia. Mas ele seguia, porque odiar aquela coisa era a única vida que lhe restava, e a criatura, à frente, deixava comida para que ele não morresse cedo demais.

ES

Cuando no quedó nada más que quitarle, Victor entendió por fin que perseguir y ser perseguido se habían vuelto la misma cosa. Vendió lo que tenía, abandonó todo, y siguió a la hacia el norte, siempre hacia el norte, tras unas grandes en la que parecían esperarlo. El frío le comía los dedos. El hambre lo consumía. Pero seguía, porque odiar a aquella cosa era la única vida que le quedaba, y la , delante, dejaba comida para que no muriera demasiado pronto.

PT

Foi um navio preso no gelo do Ártico que o recolheu, quase morto sobre um trenó quebrado. O capitão ouviu, durante noites, a história inteira que aqui contei, da boca de um homem que mal conseguia respirar. Victor pediu apenas uma coisa antes do fim: que terminassem o que ele começara, que destruíssem a criatura. E então fechou os olhos, no convés gelado, sob um céu sem cor, e não os abriu mais.

ES

Fue un barco atrapado en el del Ártico el que lo recogió, casi muerto sobre un trineo roto. El capitán escuchó, durante noches, la historia entera que aquí he contado, de la boca de un hombre que apenas podía respirar. Victor pidió una cosa antes del final: que terminaran lo que él había empezado, que destruyeran a la . Y entonces cerró los s, en la cubierta helada, bajo un cielo sin color, y no los abrió más.

PT

Naquela mesma noite, o capitão ouviu um som que não devia existir naquele deserto branco: passos pesados, e depois uma voz. Entrou no camarote e a encontrou ali, debruçada sobre o corpo do criador, a figura enorme curvada num luto que ninguém esperava ver. Ela não atacou. Falou baixo, para o morto, palavras de quem chega tarde demais para ser perdoado. Eu também sofri, disse, e agora que ele se foi, nada mais me prende a este mundo.

ES

Aquella misma noche, el capitán oyó un sonido que no debía existir en aquel desierto blanco: pasos pesados, y después una voz. Entró en el camarote y la encontró allí, inclinada sobre el cuerpo del creador, la figura enorme curvada en un luto que nadie esperaba ver. No atacó. Habló bajo, al muerto, palabras de quien llega demasiado tarde para ser perdonado. Yo también sufrí, dijo, y ahora que él se ha ido, nada más me ata a este mundo.

PT

Disse que iria para o ponto mais distante do gelo, faria uma pira para si mesma, e deixaria que o fogo apagasse de vez a faísca que nunca pedira para receber. Saltou do navio para a escuridão, e a brancura a engoliu, sua sombra encolhendo até virar nada. O capitão ficou ali, no silêncio do fim do mundo, com duas perguntas que jamais o deixariam. Quem havia sido o monstro. E quem, afinal, havia sido abandonado primeiro.

ES

Dijo que iría al punto más lejano del , haría una pira para sí misma, y dejaría que el apagara de una vez la que nunca había pedido recibir. Saltó del barco hacia la oscuridad, y la blancura la tragó, su encogiéndose hasta volverse nada. El capitán se quedó allí, en el silencio del fin del mundo, con dos preguntas que jamás lo dejarían. Quién había sido el monstruo. Y quién, al fin y al cabo, había sido abandonado primero.

ESVocabulário da história

Sobre a obra

Frankenstein, ou o Prometeu Moderno foi escrito por Mary Shelley e publicado em 1818, quando a autora tinha pouco mais de vinte anos. A ideia nasceu numa noite de tempestade às margens de um lago suíço, num desafio entre amigos para ver quem escrevia a história de terror mais assustadora. Mary venceu o desafio, e o resultado virou um dos romances mais influentes já escritos.

Apesar da fama de história de monstro, o livro fala mesmo é sobre criar e abandonar, sobre o que devemos a quem trazemos ao mundo. A criatura de Mary Shelley não nasce má: torna-se assim depois de ser rejeitada por todos, inclusive por quem a fez. É essa dor, mais do que qualquer susto, que mantém o livro vivo dois séculos depois.

Curiosamente, o nome Frankenstein é o do cientista, não o da criatura, que no livro nunca recebe nome. A confusão atravessou gerações de filmes e virou parte da própria lenda.

Perguntas frequentes

A criatura de Frankenstein é mesmo um vilão?

No livro de Mary Shelley, não de forma simples. A criatura nasce curiosa e gentil, capaz de sentir ternura e de ajudar em segredo a família que espiava. Ela só se torna vingativa depois de ser atacada e rejeitada por todos, inclusive pelo próprio criador. O romance deixa no ar quem é o verdadeiro monstro: a criatura abandonada ou o homem que a abandonou.

Frankenstein é o nome do monstro?

Não. Frankenstein é o sobrenome do cientista, Victor Frankenstein. A criatura que ele cria nunca recebe um nome no livro, sendo chamada de criatura, ser ou demônio. A ideia de chamar o monstro de Frankenstein veio depois, com os filmes, e acabou virando um engano famoso.

A história tem cenas de horror violento?

Não no sentido sangrento. O terror de Frankenstein é de atmosfera e angústia: o olho que se abre, a solidão, a sombra que persegue, as perdas anunciadas. As mortes acontecem fora de cena, sugeridas e não mostradas. O arrepio vem do clima e da tristeza, não do sangue.